domingo, 25 de septiembre de 2011
la adrenalina vibra pero el suelo permanece donde está. vivimos en un sueño, aunque la espesura del aire no nos deje respirar, aunque el cielo estrellado grite desesperación. necesitamos luz para vivir. el aleteo causal de los colores baila sobre mi cabeza. sufro porque quiero, no porque debo. dicen que hacemos nuestro propio destino. o no. eso hay que verlo, junto con la certeza de lo infinto. pero la calle permanece tranquila, silenciosa, mientras mis pensamientos gritan haciendo estallar alguna substancia equivocada dentro de mí. la frustación parece interpretar un papel arquivado dentro de una caja llena de papeles confudidos. la suciedad en el aire pasa através de los poros, poco a poco... la electricidad se concentra en un único punto. claustrofobia. la fermentación de una idea mal sembrada nunca es una buena idea. despierto en mi cama junto a una espuma de sueños enredados y la expectación de lo que aún no ha ocurrido.
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